Vuelo Panamericano
En los instantes de hondas conmociones sociales de lamentables divisiones de hombres y pueblos, las naciones libres de América utilizan sus modernas y eficaces máquinas defensivas para estrechar aún más sus vínculos espirituales, contribuyendo así a perpetuar la gloria de su Descubridor. El Vuelo Panamericano pro Faro de Colón entraña también un llamamiento solemne a todos los poderes del mundo civilizado con el fin de que depongan su actitud bélica, para que aporten su esfuerzo generoso y sea un hecho la paz permanente, la más franca comprensión y armonía de todos los ciudadanos del Continente Americano y del mundo.
Acontecimientos de significativa trascendencia histórica, que repercutó en todos los países latinoamericanos, del caribe y Europa, lo fue el Vuelo Panamericano El recorrido aéreo por los cielos americanos fue una proyección de la Quinta Conferencia Internacional Americana, donde los Estados Unidos pertenecientes en el cónclave aprobaron por unanimidad la Resolución mediante la cual se recomendó a los Gobiernos de las Repúblicas Americanas, honrar la memoria del Gran Almirante Don Cristóbal Colón con la erección de un Faro Monumental en su honor, monumento que había de ser levantado en la ciudad de Santo Domingo con la cooperación de los gobiernos del Continente Americano. Los gobiernos de Cuba y la República Dominicana, receptivos de esa directiva, se decidieron por mancomunar esfuerzos para crear una escuadrilla aérea que rasgara los espacios etéreos en recorrido de Buena Voluntad por los países americanos, haciendo de ese modo un llamado fraternal a esos pueblos a fin de que participaran en la cristalización del proyecto. La Escuadrilla Panamericana estuvo integrada por cuatro aviones. Tres de ellos procedían de Cuba y pertenecían a la Sociedad Columbista Panamericana, al Ejército Constitucionalista de Cuba y a la Marina Constitucional Cubana, respectivamente.
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